¿Cómo adorné mi casa la Navidad pasada?

Pues ya llegó enero y con esto la temporada de quitar todos los adornos navideños que pusimos desde principios de diciembre, incluso algunos desde finales de noviembre (para que duren más tiempo). Yo suelo quitarlos hasta después del Día de Reyes, pero no quería hacerlo hasta presumirles cómo adornamos esta Navidad, así aprovecho que tengo algunos frente de mí. Primero debo decirles que en esta ocasión mis hijas tuvieron la idea de que fuéramos nosotras y mi esposo los que creáramos los adornos, es decir, que los hiciéramos como manualidades. Pensé que era una estupenda oportunidad para pasar tiempo en familia y en una actividad poco común, al menos en mi familia.

Primero hicimos lo que considerábamos lo más sencillo de toda la lluvia de ideas que hicimos, y eran figuras hechas con foami para pegar en ventanas, puertas y una que otra pared. Creamos figuras como muñecos de nievo, Santa Clauses, Renos, árboles de Navidad y estrellas. Incluso mis dos hijas se lucieron al crear el trineo de Santa con todos sus renos, ese lo pegamos en la puerta de la cocina, para que pudieran verlo todos nuestros visitantes.

Otro de los adornos que más nos gustó ya que no pasaba desapercibido fue un árbol de navidad hecho con los rollos del papel del baño vacíos. Utilizamos aproximadamente 32 rollos, de los cuales cuatro pintamos de color café para que fueran el tronco y el resto de color verde. Lo siguiente fue colocar en cada uno de los rollos que conformaban el pino unos cascabeles, como los que usan los gatos. Los fuimos colocando uno por uno y al final unimos el tronco con las hojas. Lo siguiente fue poner un listón en la punta de nuestro arbolito de rollos de papel y lo colgamos en la puerta de la entrada, para que cuando alguien la abriera sonara. Esto provocaba que todos voltearan a ver lo que estaba sonando y nos elogiaban el arbolito. Con los rollos también hicimos algunos renos, no necesitamos pintarlos en esta ocasión, sólo le pegamos un par de ojos, una nariz y le hicimos cuernos con el foami.

Mi esposo no ayudó mucho, pero prometió que entre él y las niñas harían la mejor decoración de todas. Lo cual veía imposible, ya que mi marido no se caracteriza por ser el más creativo. Le di por su lado y empecé a colocar todos los adornos en la casa, mientras mis hijas pasaban tiempo con su padre. Fueron dos días, una sábado y un domingo, lo que tardaron en crear la figura. Por el tiempo pensé que sería algo muy grande, pero me lo entregaron en una cajita del tamaño de mi mano. La desilusión se apoderaba de mí, pero antes de conseguirlo, abrí la caja de regalo y saqué al reno más hermoso del mundo. Me sorprendieron al crear un reno tallado en madera real, estaba suavecitos, bien lijado y con detalles impresionantes en los ojos, nariz y patas. Sólo los cuernos se los hicieron con un material que es esponjoso y parece tener un cable dentro, no recuerdo su nombre. Esta actividad nos unió mucho como familia y adornamos bueno, bonito y barato.