El Modo Fácil

Hace unos días concluimos una venta de aviones que tuvimos que organizar de manera improvisada prácticamente y lanzarla en relativamente poco tiempo, algo que la ultima vez que sucedió no se pudo concluir por alguna u otra razón, una de las cuales me parece es el hecho de que yo no estaba aquí ya que trabajaba en otro lado y soy relativamente nuevo en esta empresa. Sin embargo, esta vez la historia fue muy distinta dado a que los elementos de la ecuación de operación eran distintos. Recordemos que un numero distinto es suficiente para alterar dramáticamente una operación matemática.

Así pues, debo de decir que la implementación y desarrollo de proyectos de todo tipo no es  algo ambiguo o al menos no lo debe de ser ya que si se opera de manera ambigua y general simplemente no se lograra el objetivo planteado ya que en muchas instancias, cuando las operaciones son ambiguas, lo son así debido a que no se tiene un objetivo fijo. O bien se tiene un objetivo fijo pero no se tiene un camino marcado para llegar ahí lo que resulta siempre en el fracaso.

Cuando se concluyó exitosamente esta exposición de venta de aviones, se nos felicitó por todos lados ya que no entendían como fue posible que hayamos hecho lo que hicimos en tan poco tiempo, algo cuya respuesta se encuentra simplemente en el modo de hacer las cosas y en el orden en el que se lleven acabo las operaciones. Cuando alguna tarea o proyecto de cualquier tipo salen abruptamente al escritorio algo que debemos de entender es que las cosas inmediatamente, cuando este es el caso, se encuentran inéditamente en nuestra contra debido a la mala relación de tiempo y cantidad.

Teniendo en cuenta donde se encuentra la mayor dificultad inicial, se debe de entender que las posibilidades y probabilidades se encuentran en el hecho que mas complicaciones saldrán sobre la marcha lo que causara posibles necesidades de adaptación y de divergencia. Al ser esto así, es tan solo lógico el saber que no se puede subir la montaña de manera vertical por lo que se tendrán que buscar y crear ángulos divergentes y alternativos para tener la mínima oportunidad de llevar acabo la operación urgente y extensa con éxito.

La manera de buscar estos ángulos indirectos para facilitar la obtención del objetivo en tiempo y forma no se hace mediante la utilización de métodos convencionales, mismos que indican trabajo arduo y esfuerzo mayúsculo combinación que solamente agotara nuestro combustible rápidamente de la misma manera que le sucedería a un avión de combate que le pidieran llegar a máxima velocidad de Sofía a Los Ángeles: lo peor que podría hacer es actuar de manera vertical.  La clave se encuentra en atacar los objetivos fáciles sin mucho esfuerzo de manera veloz y fluida para que cuando se llegue a los grandes –que ya estarán debilitados por el cumplimento de otros objetivos- caerán fácilmente ante nuestras fuerzas.