¿No puedes limpiar ni deshacerte de cosas? Aplica la Prueba del “Ex”

No sé cómo eres ni cómo es tu pareja si es que vives con otra persona, pero en ocasiones suele ser un arte muy complejo el tema de la limpieza en el hogar y más allá de limpiar, se trata de deshacerte de cosas.

En estas últimas fechas he decidido adoptar la idea del minimalismo en “donde menos es más” y después de ver varios modelos de muebles minimalistas y la tendencia en general, cada vez me agrada más el concepto.

Pero solo hay que trabajar primero con nuestras viejas costumbres y hábitos en donde el guardar cosas nos ha llegado a representa un tema nostálgico y con el tiempos tendemos a ser una especie de acumuladores.

Es un tema complejo porque ¿a quién no le llega un cúmulo de recuerdos al ver un objeto de nuestro pasado?

Cuando conectas con ese objeto, comienzan entonces las “bonitas historias” y puede ser un momento muy difícil de “soltar” dicho objeto.

¿Qué pasa si lo necesitas algún día? ¿Qué pasa si tiene algún valor sentimental pero nunca lo usas? ¿Cómo te deshaces de los regalos de otras personas sin sentirte culpable?

Para otros, puede resultar un proceso totalmente inverso… esto es, al momento de deshacerse de cosas les resulta un momento liberador y es aquí a donde quiero llegar.

Entonces… ¿cómo puedo hacer este proceso sin sufrir?

Hay muchos trucos para replantearte la forma en que observas tus cosas para facilitar un poco el proceso de reducción.

Uno de ellos es aplicar el ejercicio 10/10, por ejemplo.

Este método te ayuda a tener la actitud correcta para ordenar y soltar tus apegos a las cosas al ayudarte a priorizar lo que realmente te importa, mientras que la Regla 90/90 te ayuda a ver qué hábitos de tu vida son más bien prácticos.

Así que ese es el verdadero secreto para una “limpieza profunda”.

De hecho, este proceso trata de que te hagas preguntas y si todavía tienes problemas para decidir con qué deberías quedarte y qué deberías dejar ir, hay una herramienta más que puedes agregar a tu arsenal, se llama la Prueba del “Ex”.

Veamos entonces en qué consiste esta prueba del “Ex”.

Todos tenemos una ex-pareja romántica o un antiguo amigo con quien no estamos en buenos términos o con quien las cosas tal vez terminaron mal (si no tienes esta experiencia, la Prueba del “Ex” no se aplicará a tu caso, pero te puedes considerar afortunado).

Esta prueba es simple realmente, piensa en un objeto con el que estás luchando para desprenderte y luego pregúntate: si tu ex odiado lo tuviera en su poder, ¿lo contactarías para recuperarlo?

Si la respuesta es no, entonces no es tan importante para ti y puedes deshacerte de ese objeto.

Tal vez no te lograrás separar de todo, en especial de aquellas cosas que dudas en ponerte en contacto con tu ex (probablemente no te pongas en contacto con tu Ex para recuperar una tostadora, incluso si la usas todo el tiempo, así que tal vez no harás que eso te invite a tirar tu tostadora).

Pero el solo hecho de hacerte esa pregunta puede ayudarte a determinar qué cosas realmente te importan y cuáles no tienes un apego real después de todo.

¿Una vieja camiseta que apenas usas y descubres que no tiene ya ningún valor sentimental? No llamarías a tu ex, y puedes colocarla totalmente y sin más vacilaciones en la pila de donaciones.

Con la Prueba del “Ex” en mente, es posible que te resulte más fácil separarte de cosas que realmente no necesitas o deseas y tendrá una mejor perspectiva de lo que realmente amas.

Y así comenzar una nueva meta, que en mi caso es introducirme en el mundo del minimalismo.