Un sueño recurrente

No sé si fue por el exceso de estrés en el trabajo, por pasar horas y horas frente al router cnc o simplemente volvió de la nada, pero hacía tiempo que no tenía uno de mis sueños que fueron recurrentes en la infancia y adolescencia. Es muy difícil que yo me acuerde de lo que sueño y aún más complicado repetir el mismo sueño una y otra vez. Aún no logro descifrar por qué me sucede esto pero es tiempo de que se los cuente, será la primera vez que revele esto. ¿Listos?

Todo inicia conmigo corriendo por calles cercanas a donde vivo, estoy huyendo de algo. Al principio no sé lo que es y la verdad es que no quiero descubrirlo, por como se ven las calles seguro es algo aterrador. Los edificios lucen destruidos, algunos tienes llamas que brillan a lo lejos debido a que la luna es la única luz que hay. Me escondo en los automóviles aplastados, algunos ya ni puertas tienen y las llantas está desinfladas. Cambio de escondite a cada rato. A veces es en una casa abandonada, otras en un parque, diferentes carros, hasta que me cansó de esconderme y camino por las calles.

Todo parece tranquilamente aterrador, no se ve ningún peligro a la redonda. De repente se escuchan ruidos extraños, como gruñidos y golpes, como si alguien estuviera rompiendo lo que se encuentra en su camino. Cuando sueña algo demasiado fuerte me tapo los oídos, me lleno de miedo y comienzo a sudar, a encogerme y caminar de cuclillas  como si así no pudiera verme lo que sea que me esté persiguiendo. Hasta que detrás de mi viene un grupo de animales corriendo, parecen toros o ñus, no me quedo a averiguarlo y comienzo a correr como si no hubiera mañana.

Logró dar vueltas por un par de calles hasta que decido esconderme detrás de una camioneta que está estacionada en una gran hilera de autos inservibles, abandonados. Respiro con rapidez, mi pecho se infla y desinfla a gran velocidad, el sudor escurre de mi frente y cubre todo mi rostro, aun así tengo frío producto del miedo. Cuando ya no escucho nada decido levantarme y al voltear hacia atrás hay un elefante sobre un auto rojo, aplastándolo y me mira fijamente mientras yo le sostengo la mirada. La del animal es fuerte, se siente el poder, la mía es temerosa, tengo ganas de correr pero mi cuerpo no responde. Es en ese instante que me doy cuenta que estoy presenciando el fin del mundo, el cual fue provocado por los animales, quienes desataron su furia y terminaron con todo. Entonces me despierto.

La primera vez que tuve este sueño fue cuando tenía 12 o 13 años, comencé a soñarlo una o dos veces por semana, después me dejó en paz por algunos años hasta que a los 17 volvió y con la misma intensidad, volvió a borrarse de mi memoria y cuando por fin creí que se había terminado, a los 26 se hizo presente de nueva cuenta y sigo sin saber lo que significa. Siempre pienso que es una especia de Jumanji pero más salvaje y peligroso.